•     
  • Inicio
  • Artículos
  • Palabras

Artículo 367

La explotación, consumo y comercialización de los hidrocarburos y sus derivados deberán sujetarse a una política de desarrollo que garantice el consumo interno. La exportación de la producción excedente incorporará la mayor cantidad de valor agregado.

Presentación

El Artículo 367 se encuentra en el apartado dedicado a hidrocarburos. Resuelve que las actividades de uso y aprovechamiento de los hidrocarburos deben garantizar el consumo interno. Por otra parte, el artículo también establece que la exportación de los excedentes de la producción de hidrocarburos concentre valor agregado.

Descripción

El Artículo 367 en el Capítulo Tercero (Hidrocarburos), del Título II (Medio Ambiente, Recursos Naturales, Tierra y Territorios), de la Cuarta Parte de la Constitución Política del Estado (Estructura y Organización Económica del Estado).

 

El artículo está compuesto por un párrafo que establece que la explotación, consumo y comercialización de los hidrocarburos, así como las actividades derivadas deberán sujetarse a una política de desarrollo que garantice el consumo interno. El Artículo también establece que la producción de excedente de los hidrocarburos deberá incorporar la mayor cantidad de valor agregado.

 

De acuerdo a lo establecido por el Artículo 411 se puede afirmar que el Artículo 367 es semirrígido, puede ser reformado de dos maneras: a través de una reforma total o a través de una reforma parcial de la Constitución. En el caso de una reforma total de la Constitución a través de una Asamblea Constituyente originaria plenipotenciaria, activada por voluntad popular mediante referendo. En el caso de una reforma parcial mediante ley de reforma constitucional aprobada por dos tercios o por iniciativa popular. La vigencia de toda reforma necesitará referendo constitucional aprobatorio.

 

A partir de la revisión de los archivos de la Asamblea Constituyente, se puede observar que el Artículo ­­­­367 se consolida en el Proyecto de Texto Constitucional aprobado en Grande, en Detalle y en Revisión en Oruro. En el Proyecto de Texto Constitucional aprobado en Grande, en Chuquisaca, el contenido del artículo es el mismo, únicamente se modifica la redacción en Oruro. Tiene antecedentes tanto en el Informe por Mayoría, como en el Informe por Minoría, de la Comisión 12 (Hidrocarburos), aunque la propuesta ponderada para la consolidación del artículo proviene del Informe por Mayoría. El artículo también tiene antecedentes en la propuesta del Pacto de Unidad.

 

El presente artículo introduce dos mandatos, referidos a las actividades económicas, en el sector de hidrocarburos. Por un lado, la garantía del consumo interno, y por el otro, la exportación del excedente con valor agregado. Ambos mandatos ingresan en una nueva narrativa, que le otorga a los hidrocarburos, y a los todos los recursos naturales, una calidad preferente en el desarrollo económico del nuevo Estado Plurinacional. Por lo tanto, se afirma que el presente artículo no tiene antecedentes en el Constitucionalismo boliviano. 

Hidrocarburos y política de desarrollo que garantice el consumo interno -Categoría-

La introducción en el texto constitucional de la temática de los recursos naturales, pero sobre todo de los hidrocarburos, tiene que ver con las luchas sociales por el excedente de estos recursos, tanto de las de larga data, como las más recientes. La fuga no sólo del capital generado por los recursos naturales, sino también de los propios recursos, ha sido continuamente una de las frustraciones de la sociedad boliviana, que desde el periodo colonial, observó el saqueo de sus recursos, para beneficio de una élite reducida, y de intereses extranjeros.

 

En este sentido, la introducción de los hidrocarburos en la Constitución se enmarca en una memoria histórica acumulada, de lucha por los recursos naturales, que culmina con las movilizaciones sociales del año 2003, que a su vez dio lugar al proceso constituyente. Esta memoria acumulada de lucha por el excedente es, sin lugar a dudas, el principal argumento explicativo del tenor que adquiere la temática de los recursos naturales en la narrativa de la Constitución vigente. En el caso de los hidrocarburos, el tenor de las disposiciones constitucionales sobre los mismos es, también, una respuesta a las políticas neoliberales de los años noventa, que apuntaban principalmente a la exportación de estos recursos, y dieron pie a la privatización de los mismos.

 

De hecho, la privatización de los hidrocarburos dio lugar a una considerable fuga de capital, así como a una exportación de los hidrocarburos que benefició principalmente a las empresas extranjeras. La mayor parte del excedente, expresado en términos monetarios era confiscado por las grandes transnacionales, que incluso utilizaban distintas estrategias para confundir al Estado.

 

Si en diez años previos a la privatización, desde 1985 hasta 1994, los aprotes de YPFB al tesoro general de la nación (TGN) por la venta de petróleo y gas natural fueron 3.019,8 millones de dólares, que representaron el 46,7% de los ingresos fiscales del periodo (…), en los años siguientes estos recursos mermarían dramáticamente. (Gandarillas y otros, 2008: 81)

 

Pero lo más dramático es que, tanto el petróleo como el gas, eran exportados casi en su totalidad, quedando muy poco para el aprovechamiento del pueblo boliviano. De hecho, eran una situación irónica las intermitentes crisis por carencia de gas licuado de petróleo para la población, siendo Bolivia un país productor de gas natural. La dinámica de la privatización de los años noventa consistió en una enajenación descontrolada de los recursos naturales. Por ejemplo, en lo que respecta el pago de regalías, las empresas que operaron en Bolivia tenían todo un andamiaje jurídico que les permitía eludir sus contribuciones, y captar la mayoría de los beneficios. “En efecto, a ocho años de la privatización de los hidrocarburos en Bolivia, el aporte de las aproximadamente 35 empresas petroleras, oscilaba alrededor del 6,95% de los ingresos totales del Estado –unos 231,87 millones de dólares– en el año 2003” (Fernández, 2009: 66).

 

En consecuencia, la Constitución introduce una serie de disposiciones, que rigen sobre la economía de los recursos naturales, que apuntan a un mayor control y usufructo del excedente de los mismos, por el pueblo boliviano. Se debe partir señalando que los recursos naturales son de carácter estratégico y de interés público para el desarrollo del país (Artículo 348), además todos los recursos naturales son de propiedad y dominio directo, indivisible e imprescriptible del pueblo boliviano (Artículo 349). Estas cualidades asignadas a los recursos naturales determinan la manera en cómo se los usará y aprovechará, además de que se enmarcan en una nueva relación entre Estado y sociedad, en que el primero es simplemente el depositario de los recursos del pueblo.

 

Esta cualidad de propiedad de los recursos naturales, repercute en la función de los mismos en el modelo económico al que se apunta, en el marco de la Constitución vigente. En este marco, los recursos naturales, y notablemente, los hidrocarburos, que son los principales generadores de excedente, no sólo sirven para la generación de excedentes para la posterior re-distribución equitativa de la riqueza, sino para el desarrollo mismo del aparato productivo. Es por ello que, no sólo se prevé el uso de los beneficios de los recursos naturales, sino de los mismos recursos naturales, a partir de su consumo y de la promoción del desarrollo productivo industrializador (Artículo 313) de estos recursos. En suma, la narrativa constitucional prevé, no sólo la recuperación del capital acumulado a partir del aprovechamiento de los recursos naturales, sino también de los mismos recursos, para beneficio del pueblo boliviano.

 

En este sentido, los recursos naturales hidrocarburíferos tienen un carácter estratégico ponderado, pues la Constitución establece, no sólo su recuperación para su exportación en beneficio del pueblo boliviano, sino también su industrialización (Artículo 363), y su utilización prioritaria para favorecer el consumo interno. Los hidrocarburos tienen varias utilidades para el consumo interno, desde el ámbito industrial (para el uso de los complejos industriales, para la propia industrialización de estos recursos, como por ejemplo para la fabricación de productos como los derivados del petróleo), hasta su uso doméstico y otros (la fabricación de combustible  para aviones, como carburante para el parque automotor, para la fabricación de asfalto,  gas domiciliario en el caso del gas natural, entre otros usos más).

 

Este consumo interno es ponderado en el texto constitucional, sobre el uso corrientemente asignado a los hidrocarburos, para la exportación de materia prima. De hecho, el presente artículo establece que la explotación, consumo y comercialización de los hidrocarburos y sus derivados deberá sujetarse a una política de desarrollo que garantice el consumo interno. Empero, esta disposición puede sugerir que se garantice el consumo interno, sin que por ello resulte necesario priorizarlo. Por ello, en virtud del Artículo 196 que establece como criterio preferencial de interpretación del texto constitucional la voluntad del constituyente, la interpretación de esta disposición deberá remitirse al objetivo trazado por los constituyentes.

 

En el Informe por Mayoría de la Comisión 12 (Hidrocarburos), en que surge esta disposición, los constituyentes establecieron, en el Artículo 6 de dicho informe, que debía garantizarse con prioridad el aprovechamiento y consumo interno nacional a corto, mediano y largo plazo, y después promover la  exportación de los excedentes, con valor agregado. Esta voluntad es parcialmente retomada en el texto constitucional vigente, no obstante la aclaración de la voluntad de los constituyentes es importante, pues se trata de una disposición de contenido altamente crítico de la lógica mercantilista con que se usufructuaron siempre a los recursos naturales. En efecto, el hecho de priorizar el consumo interno, sobre la exportación, en un sector tan estratégico como los hidrocarburos, supone una transgresión abierta contra la lógica de mercado. Este cuestionamiento corresponde, además, al objetivo trazado por la Constitución de  superar la dependencia de la exportación de materias primas y lograr una economía de base productiva (Artículo 311).

 

En suma, la disposición que se analiza apunta, principalmente, a que el uso y aprovechamiento de los hidrocarburos favorezca, no sólo en términos de capital, sino directamente a la demanda global interna (es decir demanda para consumo y demanda para producción). Siguiendo la voluntad del constituyente, la exportación, es decir el uso mercantilista de los recursos hidrocarburíferos, debería pasar a un segundo plano. Y, como se verá en el análisis de la siguiente categoría, la exportación además de pasar a segundo plano, adquiere otra indicación, que se enmarca en el mismo tenor crítico sobre el uso y aprovechamiento de los recursos naturales. 


Concordancias

Artículo 9. Fines y funciones del Estado. / Artículo 196. Función interpretativa del Tribunal Constitucional Plurinacional. / Artículo 306. Modelo económico plural del Estado Plurinacional, y las formas de organización económica. / Artículo 309. Objetivos de la forma de organización económica estatal. / Artículo 311. Aspectos de la economía plural. /Artículo 312. Toda actividad económica debe contribuir al fortalecimiento de la soberanía económica del país. / Artículo 313. La organización económica boliviana tiene como propósito el desarrollo productivo industrializador de los recursos naturales. / Artículo 316. La función del Estado en la economía. / Artículo 348. Son recursos naturales, entre otros, los minerales en todos sus estados. Su carácter es estratégico. / Artículo 349. Los recursos naturales son de propiedad y dominio directo, indivisible e imprescriptible del pueblo boliviano, y son administrados por el Estado. / Artículo 359. Los hidrocarburos cualquiera sea su estado son de propiedad inalienable e imprescriptible del pueblo boliviano. / Artículo 360. El Estado definirá la política de hidrocarburos y promoverá la soberanía energética.


Exportación del excedente con valor agregado -Categoría-

Esta categoría tiene una estrecha relación con la anterior. Uno de los sectores que debe, prioritariamente, beneficiarse de la explotación de hidrocarburos es el sector industrial. De hecho, la industrialización de los hidrocarburos es una prioridad en la narrativa del texto constitucional. El fundamento de este mandato está establecido en la propia Constitución. Uno de los aspectos fundamentales de la economía plural es la industrialización de los recursos naturales para superar la dependencia de la exportación de materias primas y lograr una economía de base productiva (Artículo 311). En este marco, la Constitución establece claramente el mandato de ponderar el aprovechamiento interno de los hidrocarburos, antes de su exportación. Esto es, la Constitución manda cambiar progresivamente la economía del sector de hidrocarburos, para finalmente superar el modelo primario exportador.

 

En este marco, el camino que traza la Constitución parece muy claro en apuntar a, progresivamente, en el mediano y largo plazo, dejar de exportar hidrocarburos en calidad de materia prima, y llegar finalmente a exportar únicamente excedente, que además contenga la mayor cantidad  de valor agregado. Esto quiere decir, la Constitución es enfática en el hecho que en el futuro próximo, la exportación de los hidrocarburos sea el eslabón posterior a la industrialización o semi-industrialización de los mismos.

 

En este marco, debe hacerse hincapié en lo que implica la industrialización de los hidrocarburos. Los hidrocarburos son la fuente de energía más importante utilizada actualmente para el desenvolvimiento de las actividades productivas en el mundo. De hecho, durante los últimos años del siglo XIX, y durante todo el siglo XX, la principal matriz energética fue el petróleo, y posteriormente el gas natural. En este marco, la matriz energética de los hidrocarburos ha sido fundamental para el desarrollo de buena parte de la industria contemporánea. Por lo tanto, cuando el texto constitucional establece la industrialización de los hidrocarburos, se refiere, en parte a la matriz energética. A partir de los hidrocarburos es posibles, por lo tanto, la producción de productos intermediarios, así como de productos finales.

 

En la actualidad, por ejemplo, a partir de los productos, notablemente del petróleo, se producen bienes derivados como aceites, gasolina, entre otros utilizables por el sector automotriz, por ejemplo. El petróleo también sirve como materia prima para la industria química, para la producción de insumos para la producción agroindustrial, por ejemplo. Por otra parte, el petróleo sirve también para la producción de todo tipo de plásticos, que tienen una infinidad de usos. Estos sin embargo son tan solo productos intermediarios, que son utilizados por otros sectores productivos. En este marco, la industrialización de los hidrocarburos, además de la elaboración de productos intermediarios, comprende sobre todo que los mismos sean la matriz energética para el desarrollo de todas las demás actividades industriales que se desarrollen en territorio boliviano. Los hidrocarburos son esencialmente  materia prima para la generación de energía.

 

Por otra parte, los hidrocarburos y notablemente el petróleo sirvieron para el desarrollo de la industria petroquímica, para la producción de todo tipo de plásticos, para el desarrollo de industria automotriz, entre muchos otros sectores productivos más. De hecho, en la actualidad, y durante casi todo el siglo XX, la materia prima industrial por excelencia fue el petróleo. En lo que respecta al gas natural, su uso tanto para el consumo, como para la producción, se extendió considerablemente, siendo actualmente una de las principales fuentes de energía. Por lo tanto, este recurso debe ser utilizado principalmente como matriz energética para el desarrollo de distintos sectores industriales en el país.

 

Este mandato constitucional es en muchos sentidos novedoso. Supone, sobre todo, una puesta en cuestión al ideal liberal de la división mundial del trabajo, tan defendido por los países industrializados. Por lo tanto, apunta a lograr el mayor grado de autarquía posible. El objetivo de lograr una exportación únicamente de los excedentes de los hidrocarburos, y con la mayor cantidad de valor agregado, se enmarca en la recurrente crítica a la dependencia de la exportación de materias primas. De hecho, este fragmento de la narrativa constitucional remite a las lecturas y propuestas de la teoría de la dependencia, desarrollada con mayor ímpetu en la segunda mitad del siglo XX.

 

La corriente de la teoría de la dependencia  propone distintas lecturas sobre el concepto que plantean, que pueden resumirse en los siguientes ejes argumentativos: 1. El subdesarrollo en los países del llamado tercer mundo, está estrechamente ligado a la expansión económica de los países desarrollados. 2. El desarrollo y el subdesarrollo son dos aspectos opuestos de un mismo proceso económico. 3. El subdesarrollo de los países pobres, no es un estadio histórico, sino el resultado de una misma contemporaneidad. 4. La Dependencia no es solo un fenómeno externo, también es interno, es decir una suerte de alienación en el interior (política, económica, social, ecológica) (Dos Santos, 2003: 25).  De estas lecturas surgen varias escuelas que trabajan la teoría de la dependencia, aunque todas confluyen en que la mundialización capitalista dio lugar a una separación entre centros y periferias.

 

La propuesta para hacer frente o superar la dependencia, constantemente apuntó a la industrialización. El desafío de los países latinoamericanos sigue siendo el de superar el patrón primario exportador. Pero este desafío ya no supone pensar en términos de ingresar en el grupo de países industrializados, y alcanzar el supuesto éxito de los mismos, sino cuestionar enteramente la economía clásica o liberal. Pensar la industrialización como la intención de asemejarse a las potencias económicas actuales, supondría pensar un desarrollo parecido al que las mismas tuvieron, es decir basado en la dominación colonial, la explotación de la mano de obra, y la depredación del medio ambiente. Por lo tanto, si lo que se pretende es ser verdaderamente crítico, es preciso cuestionar el propio sentido del desarrollo, y pensarlo de manera genuina.

 

En este sentido, el objetivo industrializador trazado por el texto constitucional es en muchos aspectos novedoso. En la narrativa de anteriores textos constitucionales, el tema de los recursos naturales siempre estuvo marcado por un tono mercantilista, que apuntaba principalmente a la exportación de los recursos naturales, en calidad de materias primas. Esta racionalidad provenía de una lógica liberal, de priorizar las ventajas comparativas, en el mercado internacional. Por ello es que se trataba el tema de los hidrocarburos, usualmente, en términos de explotación y comercialización. A partir del texto constitucional vigente, esta lógica liberal es criticada, y el tenor del texto parece apuntar a un desarrollo que priorice el ámbito o mercado interno, antes de ingresar competitivamente en el mercado externo.

 

Resumidamente, la Constitución manda a que la exportación de los hidrocarburos comprenda, principalmente, productos con valor agregado, y se lleve a cabo luego de que se haya satisfecho la demanda interna, tanto de consumo como de producción.  Es decir, que la exportación de hidrocarburos, no sólo es posterior a la satisfacción de la demanda interna, sino que es, preferiblemente, posterior a la industrialización o por lo menos a la transformación, de los mismos. 


Concordancias

Artículo 9. Fines y funciones esenciales del Estado. / Artículo 33. Derecho al medio ambiente. / Artículo 196. Función interpretativa del Tribunal Constitucional Plurinacional. /Artículo 306. El modelo económico plural del Estado Plurinacional, y las formas de organización económica. / Artículo 309. Objetivos de la forma de organización económica estatal. / Artículo 311. Aspectos de la economía plural. / Artículo 312. Toda actividad económica debe contribuir al fortalecimiento de la soberanía económica del país. / Artículo 313. La organización económica boliviana tiene como propósito el desarrollo productivo industrializador de los recursos naturales. / Artículo 316. La función del Estado en la economía. / Artículo 342. Función del Estado y de la población respecto al medio ambiente. / Artículo 343. La población tiene derecho a participar en la gestión ambiental y a ser consultada previamente sobre decisiones que pudieran afectar el medio ambiente. / Artículo 344. Se prohíbe la fabricación de armas químicas, biológicas y nucleares, y la internación al territorio de residuos tóxicos. El Estado regulará la circulación y empleo de técnicas que puedan dañar el medio ambiente. / Artículo 345. Políticas de gestión ambiental. / Artículo 346. El patrimonio natural es estratégico para el desarrollo sustentable. / Artículo 347. El Estado y la población promoverán la mitigación de efectos nocivos al medio ambiente. / Artículo 348. Son recursos naturales, entre otros, los minerales en todos sus estados. Su carácter es estratégico. / Artículo 349. Los recursos naturales son de propiedad y dominio directo, indivisible e imprescriptible del pueblo boliviano, y son administrados por el Estado. / Artículo 359. Los hidrocarburos cualquiera sea su estado son de propiedad inalienable e imprescriptible del pueblo boliviano. / Artículo 360. El Estado definirá la política de hidrocarburos y promoverá la soberanía energética. / Artículo 363. La Empresa Boliviana de Industrialización de los Hidrocarburos será responsable de ejecutar la industrialización de los hidrocarburos.


Tratamiento en el Constitucionalismo Boliviano

Texto Constitucional 2009

 

Artículo 367

 

La explotación, consumo y comercialización de los hidrocarburos y sus derivados deberán sujetarse a una política de desarrollo que garantice el consumo interno. La exportación de la producción excedente incorporará la mayor cantidad de valor agregado.

 

Análisis

 

La disposición del Artículo 367 es una novedad en el constitucionalismo boliviano, pues es la primera vez que el texto constitucional establece un tenor diferente para la economía de los hidrocarburos. Efectivamente, la narrativa del texto constitucional vigente tiene un tenor crítico de la lógica mercantilista con que siempre se manejó la economía de los recursos naturales. En este sentido, es la primera vez en la historia del constitucionalismo boliviano que se establece que el aprovechamiento de los hidrocarburos, antes de apuntar a su comercialización, debe satisfacer el consumo interno.

 

Es también la primera vez en la historia del constitucionalismo boliviano que la Constitución manda que la exportación de los hidrocarburos se lleve a cabo a partir de los excedentes. En este sentido, intrínsecamente, el texto constitucional manda a que la comercialización de los hidrocarburos tenga lugar, preferentemente, luego de su transformación o industrialización, es decir conteniendo valor agregado. En textos constitucionales anteriores, se apuntaba únicamente a la explotación y comercialización de estos recursos, y no se contemplaba la agregación de valor sobre los mismos. 

Tratamiento en los archivos, actas y resoluciones del constituyente

 

Proyecto de Texto Constitucional ajustado en el H. Congreso Nacional, octubre 2008

 

Artículo 367

 

La explotación, consumo y comercialización de los hidrocarburos y sus derivados deberán sujetarse a una política de desarrollo que garantice el consumo interno. La exportación de la producción excedente incorporará la mayor cantidad de valor agregado.

 

Fuente: Ley Nº3942 de 21 de octubre de 2008.

 

Proyecto de Texto Constitucional Aprobado en Grande, en Detalle y en Revisión en Oruro, diciembre de 2007

 

Artículo 367

 

La explotación, consumo y comercialización de los hidrocarburos y sus derivados deberán sujetarse a una política de desarrollo que garantice el consumo interno. La exportación de la producción excedente incorporará la mayor cantidad de valor agregado.

 

Fuente: Representación Presidencial para la Asamblea Constituyente (REPAC). Constitución Política del Estado. Aprobada en Grande, en Detalle y en Revisión.

 

Proyecto de Texto Constitucional Aprobado en Grande en Chuquisaca, noviembre de 2007

 

Artículo 365

 

La explotación, consumo y comercialización de los hidrocarburos y sus derivados deberán sujetarse a una política de desarrollo que garantice prioritariamente el aprovechamiento y el consumo interno. La exportación de la producción excedente incorporará la mayor cantidad de valor agregado.

 

Fuente: Representación Presidencial para la Asamblea Constituyente (REPAC). Constitución Política del Estado. Aprobada en Grande.

 

Informes de Comisión de la Asamblea Constituyente: Comisión 12 (Hidrocarburos)

 

Informe por mayoría

 

ARTICULO 6.- La explotación, consumo y comercialización de los hidrocarburos y sus derivados, deben estar enmarcados en una política de desarrollo sostenible, global y permanente que garantice con prioridad el aprovechamiento y consumo interno nacional a corto, mediano y largo plazo, y después promueva la comercialización o exportación de sus excedentes, preferentemente con valor agregado, en beneficio de los objetivos estratégicos del país.

 

Fuente: Enciclopedia Histórica Documental del Proceso Constituyente Boliviano, Tomo III, Volumen 2, págs. 1472.

 

Informe por minoría

 

Art. 5

 

II) El estado deberá velar por el abastecimiento de hidrocarburos para el mercado interno como prioridad, la comercialización a otros mercados estará sujeto a la certificación de reservas anual y la disponibilidad de excedentes de producción posibilitando esto cumplir los contratos firmados por el estado.

 

Fuente: Enciclopedia Histórica Documental del Proceso Constituyente Boliviano, Tomo III, Volumen 2, págs. 1480.

 

Propuesta de Texto Constitucional de las Organizaciones que conforman el Pacto de Unidad, mayo de 2007

 

Artículo 218

 

VI. El Estado promueve la articulación económica de los sectores extractivos de la economía con el aparato productivo interno y el sector productivo industrial; su finalidad es garantizar mayor valor agregado a los recursos naturales y materias primas para beneficio de todos los bolivianos y bolivianas. Se garantizará el control social en estos procesos.

 

VII. Se prohíbe la exportación de materias primas sin valor agregado

 

Fuente: Acta de Acuerdo de las Organizaciones del Pacto de Unidad, Constitución Política del Estado Boliviano.

 

Análisis

 

El Artículo 367 se consolida en el Proyecto de Texto Constitucional aprobado en Grande, en Detalle y en Revisión, en Oruro. El contenido del artículo es el mismo que en el Proyecto de Texto Constitucional aprobado en Grande en Chuquisaca, salvo por un término que fue retirado en la redacción de Oruro, que cambiaba enteramente el tenor del artículo.

 

El contenido del artículo fue elaborado en el Informe por Mayoría de la Comisión 12 (Hidrocarburos). En este informe la redacción del artículo enfatizaba en que el consumo interno, no sólo debía garantizarse, sino que debía garantizare prioritariamente, y después debía promoverse la comercialización con valor agregado de los excedentes. Esta redacción, cuyo tenor crítico para con la lógica mercantilista, fue retomado en la Proyecto de Texto Constitucional aprobado en Grande en Chuquisaca, pero fue cambiada en Oruro, retirándose la especificación prioritariamente.

 

El artículo también tiene un antecedente en el Informe por Minoría de la Comisión 12 (Hidrocarburos). En este informe se establece, también la necesidad de satisfacer al mercado interno, exportándose únicamente los excedentes. Sin embargo, el informe no especifica que la exportación de los excedentes deba contener la mayor cantidad de valor agregado.

 

No se hallaron antecedentes al artículo en la propuesta del Pacto de Unidad. 

Alcance de la reserva legal

El Artículo 367 no presenta reserva legal, sin embargo el cumplimiento de sus mandatos deberá ser profundizado y especificado en la ley especial sobre los hidrocarburos. En la legislación correspondiente, deberá hacerse referencia a la voluntad constituyente, reflejada en el texto constitucional, de que se priorice el consumo interno, y que se exporte sólo los excedentes del uso de los hidrocarburos, conteniendo además la mayor cantidad de valor agregado.

Bibliografía

Cabanellas, Guillermo. 1996. Diccionario de Derecho Usual. Buenos Aires – Argentina: Heliasta.

 

Dos Santos, Theotônio. 2003. La Teoría de la Dependencia: Balance y perspectivas. Buenos Aires  - Argentina: Editorial Plaza Janes.

 

Fernández, Roberto. 2009. Gas, petróleo e imperialismo en Bolivia. La Paz – Bolivia: Plural Editores-CESU UMSS.

 

Gandarillas, Marco; Gandarillas, Marwan; Rodríguez, Gustavo. 2008. Nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia. Barcelona – España: Icaria.

 

Real Academia Española. 2001. Diccionario de la Lengua Española. 

Webgrafía

Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos. Disponible en: www.ebih.gob.bo. Acceso el 5 de Febrero de 2013. 

Documentos legales

Ley Nº3942 de 21 de octubre de 2008.

 

Textos constitucionales de Bolivia 1826 – 2009. 

Archivos, actas y resoluciones

Acta de Acuerdo de las Organizaciones del Pacto de Unidad, Constitución Política Del Estado Boliviano de mayo de 2007.

 

Informes de la Comisión 12 (Hidrocarburos) de la Asamblea Constituyente.

 

Proyecto de Texto Constitucional ajustado en el H. Congreso Nacional, octubre de 2008, Ley 3942 de 21 de Octubre de 2008.

 

Representación Presidencial para la Asamblea Constituyente (REPAC). Constitución Política del Estado. Aprobada en Grande de noviembre de 2007.

 

Representación Presidencial para la Asamblea Constituyente (REPAC). Nueva Constitución Política del Estado. Versión Oficial, Aprobada en Grande, en Detalle y en Revisión de diciembre de 2007.


Fecha de su ultima actualización: 28/04/2013 04:52:07 p.m.

Centro de Estudios Constitucionales 2013